Turbidez



La turbidez normalmente se aplica a la apariencia de un material transmisor de la luz, pero vulgarmente se la emplea mayoritariamente para describir características de líquidos "transparentes" o "límpidos" en oposición a los "turbios" o sucios.

Uno normalmente dice que "el agua está turbia" si no es totalmente transparente. La transparencia está definida como una propiedad óptica de los materiales y se mide evaluando la relación entre el flujo Ft que se transmite "regularmente" al atravesar el material considerado y el flujo Fi luminoso que llega a la superficie del mismo (incidente).



La turbidez se percibe porque en el medio considerado hay partículas que "difunden" la luz, esto es: la desvían en otras direcciones diferentes de la "regular" o sea correspondiente a la dirección del haz de luz incidente. Cuantas más partículas hay en el medio, tanto mayor es la turbidez percibida.



Es usual que se tome a la claridad como un opuesto a la turbidez, pero en la indústria la definición de claridad es mas compleja como puede leerse en la página dedicada al tema.



Para medir la turbidez se compara la medición de la transmitancia luminosa regular con la medición de la transmitancia difusa. O, directamente, midiendo solo la transmitancia difusa del material.

Existen aparatos sencillos llamados turbidímetros que miden la componente difusa con un sensor colocado en forma normal a la dirección del haz incidente. En la figura de la izquierda se puede ver en el centro (C) un sistema detector en el mismo camino del haz de iluminación que proviene de la lámpara (L) y que en el otro extremo se recoge el haz transmitido por la muestra.
Perpendicular a esta trayectoria se encuentra otro detector (PM) que mide la turbidez comparada con el haz transmitido.

Un método mas elaborado utiliza una esfera integradora adosada a la muestra que es iluminada normalmente y recojen toda la radiación difundida por la muestra despues de que el haz incidente la atravesó. En este caso los resultados dependen del tamaño de la abertura de la esfera respecto del espesor de la muestra medida y de la abertura óptica del haz luminoso incidente ya que existen "efectos de borde" (producidos por la luz que se difunde horizontalmente) que no penetra en la esfera integradora y dan lugar a errores significativos.