La Blancura



El blanco, como la blancura, es un tema complejo y difícil de explicar. Como decía Dante Alighieri hace mas de 700 años "la blancura, como la justicia, no es suceptible de graduación, cuando estas son calificada por más o por menos, las mismas se relacionan respecto de las cuales ellas están mezcladas".

Se dice que algo es blanco cuando refleja mucho la luz y no tiene color, pero...eso no basta. Una persona con visión normal puede comparar dos muestras "blancas", por ejemplo, dos papeles de escribir y determinar cual de los dos es más blanco. El papel elegido tendría más blancura que el otro.



Este tipo de experiencia se realiza normalmente en forma científica empleando procedimientos de la psicología experimental de modo de entender como percibe el ser humano esta propiedad. De estos estudios se deduce que la noción de "blancura" está asociada a la calidad cromática de la luz y a la difusión de la luz en el material.



La calidad cromática de la luz depende de su composición espectral. Además, para complicar un poquito más el problema, algunos papeles y algunos jabones para lavar telas, utilizan los llamados "blanqueadores ópticos" para reforzar la "blancura" de estos, y que, en realidad, lo que hacen es agregar radiación azul a su espectro de reflexión mediante el empleo del fenómeno de fluorescencia de la radiación ultravioleta.

Esto hace que sea mucho mas complejo establecer los requerimientos que debe tener de una "luz" que ilumine la muestra sobre la cual queremos evaluar la blancura.

Y decimos "luz" entre comillas, porque la radiación ultravioleta NO es luz en el sentido estricto, ya que nos es imposible verla. De allí, que al especificar la fuente de radiación que debe emplearse para evaluar blancura, debemos establecer si debe, o no, tener componente ultravioleta, ya que una muestra con blanqueador óptico lo requiere para que tenga efecto.

Esto puede verificarse de un modo sencillo observando una tela blanca lavada con un jabón con blanqueador, primero a la luz del sol y luego bajo una lámpara incandescente.



La colorimetría ha encontrado modos de evaluar cuantitativamente la blancura empleando parámetros especiales que se calculan a partir del factor de reflectancia espectral difuso

Existen diversas fórmulas para ello y pueden verse en el libro "El Color y su medición" de R.D.Lozano (Americalee, Buenos Aires, 1978). Pueden citarse las de


Listadas en orden alfabético pero sin ninguna preferencia en especial.



Todo depende del uso que se quiera darle, para algunos casos una fórmula es mejor que otra, pero no hay una regla general que se pueda seguir.

Por ello la CIE recomendó en 1976 una que hoy se emplea en la mayoría de los casos y que se recomienda utilizar cuando no se tenga un requerimiento especial que indique la utilización de otra y que, generalmente, sirve a la finalidad buscada que es evaluar la blancura de un determinado material.

La fórmula es la siguiente:
W = Y + 800 (x0 - x) + 1700 (y0 y)
si 5Y 280 > W > 40

y si Y > 64       5Y- 280 > 40

Tn = 1000 (x0 x) 650 (y0 y)

si   -3 < Tn < 3




Una recomendación más, si se emplea la fórmula de la CIE, es indicado no tomar en cuenta el "tinte" de la misma ya que fue incluído como un modo de evaluar "las preferencias de los observadores" y, esto pareciera no tener validez, ya que se ha demostrado que tales preferencias podrían deberse mas a las pequeñas diferencias entre la sensibilidad espectral de los observadores a las radiaciones luminosas que a una "preferencia" real.