El Blanco de Referencia



La CIE ha establecido que el Blanco de Referencia sea el Difusor Perfecto

Uno puede muy bien preguntarse ¿Que es un difusor perfecto?...



Un difusor perfecto es uno que sigue la Ley de Lambert, con lo que, para la mayoría de los mortales no se habrá agregado algo. En términos mas corrientes se puede decir que un difusor perfecto es aquel que no importa de donde se lo mire (esto es: cualquiera sea el ángulo de observación) siempre se lo verá con igual claridad o luminosidad



En las palabras de un físico, un difusor perfecto es aquel que siguiendo la ley de Lambert posee una luminancia constante independiente del ángulo de incidencia del haz de luz que lo ilumina.



Como los difusores perfectos no existen, es necesario suplantarlos con algún material que sea posible de adquirir comercialmente.

Desde el comienzo de la colorimetría se han utilizado placas cerámicas como patrones secundarios, dada su estabilidad en el tiempo. El modo de usar las mismas es calibrarlas periódicamente contra el
difusor perfecto , pero...¿Como es posible calibrar respecto de algo que no existe en la práctica?.. No es fácil explicarlo, pero el lector puede aceptar que se diga que se mide indirectamente respecto del teórico difusor perfecto.



Existen, ademas de las placas cerámicas, materiales como el óxido de Magnesio (MgO), el Sulfato de Bario (SO4Ba), el poly-tetra-fluoro-etileno (PTFE) mas conocido por su nombre comercial (Teflon ®) y otros que también pueden ser empleados como patrones secundarios. Lo fundamental es que deben estar calibrados respecto del difusor perfecto.



El mantenimiento, conservación y recalibración de los patrones secundarios es imprescindible para poder hacer buen uso de las capacidades de los instrumentos de medición del color y obtener resultados confiables y reproductibles. No es suficiente que el instrumento tenga una buena precisión sino que también posea una buena exactitud y para ello es imprescindible una recalibración periódica de los patrones utilizados.